Hijos de antes de ayer y nativos digitales

Decía Kraus que cuando los padres han construido todo, a los hijos sólo les queda el derrumbarlo. Porque cuando las cosas cambias normalmente van a mejor.

Hoy todo es más fácil, porque hemos pasado de la sociedad del confort a la vida cómoda, así sin más.

Y también tenemos que nombra a Pemán, cuando desciña que un hijo es una pregunta que le hacemos al destino. Porque, probablemente tú no, y la persona que tienes a tu lado tampoco. Pero son muchos los “hermanos y hermanas” que orbitan a nuestro alrededor y que son hijos de este nuevo tiempo, que es el presente encaminando su rumbo hacia el futuro.

Que sí, que no, que nunca te decides…, lalalá, la, lala… Como la canción trilladita del verano de hace no sé cuántos, estamos ante la avalancha de piedrecitas del Minecraft, de lo electrónicamente radiante y de la pantallita que se toca con el dedo. Sí, todo inundado del maremoto electrónico, hasta han “procreado” humanos de una nueva era: los nativos digitales.

Por lo tanto, si tú no eres de la quinta del emoticono en el WhatsApp, definitivamente, eres un hijo del antes de ayer. Hijo del “antes” por parte de papi, y “ayer” por parte de mami. Porque, para las últimas generaciones , mirar más para atrás es prehistoria. ¡Tócate los bytes, como si ellos no tuviesen abuelos!

En efecto, atrás quedó la interacción dinámica del tú a tú, pero estando aquí. De aquellos que nos peinábamos las cejas para estar perfectos ante el prójimo con el que pretendíamos tener lo que hoy se llama un ciberencuentro. De esos.

Ahora nos arremolinamos cómodamente detrás de una pantalla para hacer gestiones serias o comunicarnos con un pariente lejano. Vamos con la barba de tres días y medio y estamos a la moda, se llevan los calzoncillos visibles por encima del pantalón, y a esto le llamamos moda casual.

Pero aquellos que somos digitales ad hoc por pura evolución autogestionada recordamos una infancia llena de juegos táctiles y rodillas echadas abajo. De correr tras una pelota de verdad y no corriendo nuestros dedos y ojos en modo online con la Playstation.

Libros electrónicos y de papel, música en streaming y estanterías con CD nuevos, aún hay opciones para elegir… ¿A eso no lo llaman libertad?

En esta etapa de conversión convexa, si vuelven los vinilos es que aún lo electrónico no nos ha ganado la partida a los nostálgicos de lo analógico. Por ahora. Y que siga rulando.

Porque esto lo sabemos bien en Espectáculos Vértigo. Ya que el día a día en la vida de los municipios de nuestra bendita España nos lo demuestra incesantemente. ¿Y qué mejor termómetro que las fiestas patronales? Allí se convoca un impacto generacional en el que conviven lo moderno y lo clásico. Lo de antes de ayer y lo del último tweet que está siendo trending topic.

De ahí que en esta compañía nos esforcemos en plantear un catálogo para fomentar esa armonía entre hijos del antes de a ayer y nativos digitales. Mira este ejemplo:

Especialmente para Hijos del Antes de Ayer:

Especialmente para Nativos Digitales:

Vade retro al próximo futuro, porque ahora ambos mundos disfrutan de la cultura, en convivencia y respeto.Y tú, ¿cueces o enriqueces?

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